Los maestros de primaria se enfrentan día a día a la inocencia de sus alumnos y a veces a lo contrario.

A los niños se les ocurre cada cosa, que son capaces de hacer reír hasta el maestro más serio o al más enojón. Veamos algunos ejemplos que me han ocurrido mientras impartía clases particulares, y que comparto con ustedes:
Mientras yo copiaba varias actividades en la pizarra...
Alumna: - Maestra, ¿por qué copias tanta tarea?
Otro alumno: - Porque quiere sentarse tranquila a descansar mientras nosotros trabajamos luego, ¿no te das cuenta?
Dando los huesos en clase de conocimiento del medio....
Un alumno pregunta: - Maestra..Cuando estallan los dedos, (el clack que se oye) ...¿cuánto tiempo tardan en volverse a recargar? (para que pueda oírse el clack de nuevo).
Corrigiendo ejercicios en una clase de Matemáticas...
Una alumna pasa a la pizarra a resolver un ejercicio y en lugar de preguntar si eliminaba los paréntesis, pregunta: Maestra, ¿lo desparento o no lo desparento?
A la hora de comenzar las clases....
Yo: María, ¿por qué estas tan sucia? ¿Que te ha pasado?
Alumna: Maestra....¿No voy a estar más sucia? Estoy mas cerca del suelo que tú y tengo mas probabilidades de ensuciarme.
Esto solo son algunos ejemplos de lo que me han pasado en mis clases particulares. Por cosas como ésta, cada día tengo mas claro que estoy en la mejor carrera. Si queréis podéis compartir alguna anécdota que les haya ocurrido con estos pequeños inocentes que tantas veces nos harán reír.
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